A veces la vida nos sorprende
con algún que otro amor desprevenido.
Cuando menos lo esperas aparece y
cuando te acomodas desaparece.
En ese vaivén de amor y desilusión
se encuentra la paz, la alegría y la esperanza.
Un amor que crece con mucha ilusión
y un adiós por un
amor no correspondido.
Así es la vida, nada constante siempre en movimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchas gracias por compartir tu opinión.
Quimera