Quiero compartir el prólogo del libro de poesías que lanzare próximamente, ha sido escrito por el ilustre escritor y declamador Envigadeño Doctor Hugo Diez, a quien admiro.
Cuando en Francia en mil novecientos doce
apareció el libro Toi it Moi, escritos por Paul Geraldy e inspirado por una
artista llamada Germaine Lubin, hervían las noticias de guerra provenientes del
centro de Europa, llamado el volcán del Cáucaso; y las gentes lo acogieron con
entusiasmo, como un oasis en medio del alud de noticias que vaticinaban la
catástrofe de la primera guerra mundial, porque siempre es grato poseer un
remanso de romanticismo en medio de las turbulencias producidas por los
desajustes sociales.
Hoy cuando las pantallas de la televisión
más parecen claraboyas al infierno, nos presenta Victoria Helena Ríos un
poemario, sentimental, sin altisonancias metafóricas, ni rebuscados requiebros
literarios, que nos reconcilia con el auténtico sentir femenino y nos brinda
claves para adentrarnos en el sutil y delicado mundo de la mujer, y es grato
leerlo, su lenguaje es coloquial y descomplicado, hay en él erotismo y
sinceridad, sentimientos manifestados sin escandaliza, aunque directos.
Victoria expresa su sentir con valentía, en
estos textos todo es una exaltación a la vida y al amor, este último aunque
caprichoso y a veces esquivo es aceptado con estoicismo; sólo una vez menciona
la muerte más lo hace en forma soslayada.
Y como Victoria es poseedora de una
educación pragmática y sus estudios en ciencias exactas, ha incluido poemas
alusivos a la ingeniería, con lo cual se hermana, un poco, con Walt Whitman
quien revoluciono la poesía llevándola a terrenos no pisados antes por las
musas.
Este libro posee una innegable virtud;
Victoria no se rige por “rigor” de los cenáculos y talleres literarios, que han
llevado a las mujeres a renunciar a su feminidad, luciendo “ropajes”
seudointelectuales, “izquierdistas” y surrealistas que les quedan mal, pues
como decía el poeta Juan Solano Luis:
“Una noche de copas
sentí este dicho
correr:
Desnuda el agua es
más agua
y la mujer más
mujer.”
(A.H.D.)